lunes, 4 de agosto de 2008

Los bosques canarios se recuperan, cuando se cumple un año de los incendios

La capacidad de regeneración que tiene la vegetación canaria ha permitido que un año después de los grandes incendios forestales que arrasaron Tenerife y Gran Canaria, el monte se muestre verde, aunque esta situación de optimismo no se corresponde con la de muchos afectados, que se quejan de la escasez de las ayudas o de que no han llegado.
Un total de 35.000 hectáreas afectadas y más de 12.000 personas evacuadas fue el resultado de estos incendios forestales que comenzaron en Gran Canaria el 27 de julio de 2007 y el día 30 del mismo mes en Tenerife.La recuperación sorprende incluso en las zonas donde el fuego atacó con mayor virulencia, según explicó el consejero de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, Juan Salvador León, quien esta semana visitó la reserva natural de Inagua que quedó devastada por el incendio provocado presuntamente por un vigilante forestal. Ni los más optimistas podían pensar que en tan poco tiempo el verde sustituyera el paisaje de las cenizas, pues se calculaba que en dos o tres años estaría como ahora, con el añadido de que el invierno ha sido muy malo en lluvias. En Tenerife, y a pesar de que este invierno ha sido uno de los más secos de los últimos 60 años, se ha conseguido que en el monte quemado luzca «cierto verdor», manifestó por su parte el consejero de Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife, Wladimiro Rodríguez Brito.
El pino canario, un ejemplo
El consejero insular afirmó que tanto el pino canario como el monte verde (fayal brezal) se reproducen sobre su propio tronco por lo que se espera, si la humedad del invierno así lo favorece, que en dos años el monte tinerfeño tenga la misma imagen que antes del incendio. En Tenerife, nada hacía presagiar que el incendio forestal, que comenzó en la zona de Los Campeches, en el municipio de Los Realejos, arrasara en dos días 15.000 hectáreas y provocara la evacuación de 10.000 personas. En Gran Canaria el fuego arrasó 18.700 hectáreas, 8.000 de pino canario de los parajes naturales de Inagua, Ojeda y Pajonales situados en el centro de la isla, pero también los palmerales y cañaverales, algunos emblemáticos, que han comenzado a brotar de nuevo.
Doce meses después de la tragedia, el vigilante forestal que presuntamente la originó en Gran Canaria permanece en prisión preventiva en el centro penitenciario del Salto del Negro pendiente de juicio.
Después de un año de la tragedia, las 400 familias grancanarias agrupadas en la plataforma «Más nunca» lamentan que aún no se han abonado al cien por cien las ayudas anunciadas a «bombo y platillo» por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.Así lo explica su portavoz, Gustavo Rodríguez, quien añade que no entienden por qué las viviendas de segunda residencia, que son muchas de las dañadas, quedaron exentas de las ayudas, pues se trata de construcciones que forman parte del paisaje rural, la mayoría heredadas y con un gran valor etnográfico y cultural. También se quejan de los numerosos requerimientos que contiene la normativa estatal que regula las ayudas, que ha sido motivo de rechazo de solicitudes que carecían de la documentación exigida.
EFE
Importantes zonas de masa forestal en Gran Canaria y Tenerife se vieron afectadas por los incendios del pasado verano

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